toda la proeza de alumbrarnos totalmente desnudos
como el capricho de despertarte
siamés de una piel ajena.
pudimos conseguir todo esto,
nos ayudó la impaciencia del beso,
la excusa de sobrevivir cálidamente.
Tomo las virutas de minutos que no pudimos
destacar por su hermosura,
una necesidad de acaparar hasta el minúsculo acento
que te ofrece la suerte de permanecer.
pero que si no que persistir este aguacero
doliéndonos de dicha

































.jpg)
