En aquel espacio,
aquel que florecía con las manos
formando este paisaje,
toda nuestra belleza animal,
la inocencia de dos bocas
que se aman,
difuntas
encontrando las lenguas con absoluta
precisión.
Estábamos, es decir,
en aquel espacio, estubimos,
andubimos como ciclopes
conformando, aguardando
el estallido de venerar nuestra imagen.
.
1 comentarios:
Hola perdona la forma de comentar pero es que necesito 20 seguidores y 20 comentarios porque sino me reprueban, porfa sigue y comenta en mi blog, gracias.
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