para mejor, nacer muerta y resultar viva.
saberse en el contorno de esta plácida hiedra
sufro cuando caen como piedras los ojos
maniáca locomotora trasnochando en mi estómago.
qué díficil se nos hizo crecer acariciando las palabras
sin poder, quizás, cómo, cuándo, porqué
entender este alfabeto a plena conciencia.
extremecerse delante de un banco
o el aliento
como sustancia de dormir llegado el invierno
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